viernes, 21 de diciembre de 2018

Vive abierto al cambio

Nos pasamos la vida intentando que los otros cambien, queriendo que mejoren y cumplan con nuestras expectativas, y no nos damos cuenta que los únicos que tenemos el poder de cambiar somos nosotros mismos.

Tenemos el poder de cambiar, y al cambiar desde adentro todo lo externo cambia. Si tú cambias cambian tus relaciones, tus intereses, tus compromisos y tus prioridades. Tu forma de experimentar la vida cambia.

Si tu cambias y lo haces por tu bien, empiezas a manifestar, a crear, a desarrollar lo que antes estaba oculto.

Vemos todo afuera y en el otro, pero no lo vemos dentro. Proyectamos lo que somos, sin darnos cuenta que eso es meterse al lodo, entrar en una pelea de barro infinita, ensuciarse y no salir de ahí.

¿Por qué lo que tú eres sólo puedes verlo reflejado en el otro?
¿Por qué lo malo de tu carácter lo ves en el otro y no puedes verlo en ti?
¿Por qué tus sentimientos negativos superan a los positivos y no te das cuenta que estás ciego?

Estás ciego porque no ves lo que es realmente importante, estás ciego porque no te permites llegar a ver lo que hay dentro de ti. Estás ciego porque te autoengañas y te hundes, y ni siquiera eso vez.

¿En qué momento te vas a descubrir? ¿En qué momento vas a ahondar en ti?
La vida pasa y nadie quiere que pase en vano.
¿Qué estás haciendo para que no sea en vano?
¿Qué estás haciendo para dejar tu legado? ¿Para convertir este planeta en un mundo mejor? ¿Para sembrar amor?

El amor es la fuerza universal, la única fuerza que traspasa tiempo y espacio, si no basas tu vida en esa fuerza ni siquiera contigo te estás conectando.

Los invito a aprovechar el regalo que tenemos, de poder conectarnos con la energía superior, con el amor, con la compasión.

Los invito a sacarle partido a tanta libertad, a tanto conocimiento que está disponible para todos, sin embargo muy pocos acceden a él.

Los invito a dar inicio a su camino espiritual.

Todos somos almas viviendo esta aventura y como tratas al resto también habla de como te tratas a ti.

MUCHO AMOR PARA ESTE 2019




lunes, 5 de noviembre de 2018

Mensaje de paz

Cuando te sientas tambalear, no te dejes sobrepasar,
que la calma no se puede eliminar,
es un estado inconsciente de paz.

Este estado lo puedes lograr, si contigo en paz logras estar.

Nadie te lo puede arrebatar, y nada de ti te debe alejar, en paz siempre tienes que estar, aunque aflore una tempestad.

Todo en ti siempre hallarás, no te dejes avasallar, porque en ti tienes la libertad para elegir el camino real...

Que nada ni nadie te haga dudar, no olvides que tú eres la única verdad.


lunes, 8 de octubre de 2018

A veces duele

Sin buscarlo, sin quererlo, sin enfocar nuestra energía en eso, el dolor llega. De distintas maneras y a través de distintas situaciones, pero llega.

Mientras crecemos y con el paso de los años nos vamos acostumbrando a sentirlo, a aguantarlo y a sobrellevarlo.

A pesar de que es algo que viene innato con la vida, no siento que sea normal o natural. No creo que algún corazón se sienta cómodo con el sufrimiento, lidiando con la tristeza, tampoco creo que sea justo vivir constantemente así, sintiéndose así.

No les pasa que a veces piensan ¿hasta cuándo? ¿Hasta cuándo tengo que vivir experiencias tristes? ¿Por qué tengo que pasar por esto? ¿Por qué estoy sufriendo otra vez?

Creo que nuestro origen no está asociado al sufrimiento, y por eso nos cuesta tanto manejarlo.

A pesar de que somos seres espirituales y con consciencia, si nos ponemos a pensar somos una raza que daña todo a su paso, que no respeta a la naturaleza, a los animales, al resto de seres humanos, y siendo sinceros tampoco nos respetamos a nosotros mismos. Nos dañamos sin darnos cuenta, a través de pensamientos, comportamientos y obsesiones, por medio de nuestras relaciones, a través de comportamientos auto destructivos.

Vivimos rodeados de atentados, deforestación, maltrato y matanza animal, abusos, vivimos rodeados de mucha crueldad y muchas veces caemos nosotros mismos en ella.

Por otro lado, no nos conectamos con nosotros ni con la energía superior que existe en el universo, por lo tanto es más difícil aún de manejar.

Nadie puede decir que se ha salvado del dolor, al menos no en este plano.

A veces realmente duele...

¿Cómo lo he hecho yo para superar el dolor? Principalmente conectándome conmigo misma.

Me permito sentir la tristeza, me lleno de la pena, la hago real y la libero, lloro, sufro, revivo el sufrimiento las veces que sea necesario y vuelvo a llorar. Llorar es la forma más fácil de liberar nuestra pena.

Tenemos que permitirnos llorar con todas nuestras fuerzas, es la forma que tiene nuestro cuerpo de eliminar los sentimientos tristes que nos invaden, y además guardarlos puede enfermarnos.

Tenemos que permitirnos ser débiles porque lo somos, tenemos alma y un corazón que late y al estar vivo siente.

Tenemos que aceptar la oportunidad que nos da la vida de sufrir, vivir ese dolor, aprender de él, hacernos fuertes con él, sacar lecciones de él, para dar paso a la transmutación a la que el universo quiere guiarnos.

Tenemos que aceptar que hay cosas que se escapan de nuestro control, pero sólo del nuestro, no del control del universo, que nos envía oportunidades para conocernos y despertar lo que está en nosotros y no nos habíamos dado cuenta.

Tenemos que abrazar el dolor, hacerlo nuestro, no evitarlo o evadirlo, más bien vivirlo, a concho, ya que muchas veces ese mismo dolor es parte de un gran cambio interno que viene en camino.

Si miro hacia atrás en mi vida, todos los sufrimientos que he pasado me han enseñado algo distinto, de todos he sacado una lección, por lo tanto los bendigo, agradezco y los dejo que vayan conmigo como cicatrices en mi piel, como marcas de guerra, imborrables en mi alma. Se que me acompañarán en este camino y al recordarlos veo que pude siempre seguir adelante.

Los invito a ver en el dolor una forma de aprendizaje, una forma de hacerse fuertes, una forma de elevar la consciencia y generar sabiduría.

Agradecer por lo bueno y por lo malo, si la vida fuera plana probablemente no aprenderíamos nada y no tendríamos la oportunidad de darnos cuenta de cosas como: saber lo que es amar.

A pesar del dolor sigue siempre tu camino...







martes, 14 de marzo de 2017

Un poco de mi

Amo tener un descanso para mí, un tiempo para estar sola. 
Amo tomar el libro que dejo siempre en algún lugar de mi pieza y leerlo, aunque sea solo a veces.
Amo la libertad de mis pensamientos, la libertad para hacer lo que quiera, la libertad de soñar, de pensar en grande, de no limitarme por nada y solo imaginar. 
Aunque imaginar termina siendo materializar, porque no hay nada en lo que piense que no se haga realidad.
Pienso en mis objetivos, en mi presente, en mi futuro, pienso en lo que quiero en mi vida y así mismo lo atraigo. 

Me gustaría pedir un deseo y que este se hiciera realidad, y sería que el sufrimiento se eliminara por completo, y solo existiera la felicidad y la abundancia. Pero se que nada es perfecto, que por más que uno sea idealista la realidad es diferente, y hay miles de cosas que no dependen de mi.

Aceptando esto sigo, y sigo siendo una persona agradecida y feliz. Soy feliz sobre todo porque intento día a día ser consecuente, porque lo que pienso, siento y hago están en concordancia. Trato de vivir en armonía en cada aspecto de mi vida y eso me encanta. 

Confío ❤

viernes, 20 de enero de 2017

Busca lo que te haga sentir bien

¿Se han dado cuenta que hay momentos durante nuestra vida en los que podemos pasar mucho tiempo haciendo cosas que no nos agradan en un cien por ciento?

Podemos estar incluso meses siendo infelices, sintiéndonos disconformes, tristes y con ganas de hacer cosas diferentes, pero finalmente pasan los días y no hacemos nada distinto, solo mantenemos todo igual.

Esta inercia no hace más que producir estados y situaciones negativas, ya que si el agua no fluye se estanca, pero pareciera que somos incapaces de darnos cuenta y hacer algo.

Yo he pasado por etapas en las que no he hecho absolutamente nada por cambiar mi realidad, por estar donde quiero estar, por hacer lo que me gusta hacer y por pasar mi tiempo con las personas que realmente quiero.

Puntualmente ahora no es así, ya que aprendí, y ahora hago única y exclusivamente lo que quiero, porque me di cuenta que es la única manera en la que me siento feliz. Es tan obvio no? pero lo obviamos.

La verdad no hablo personalmente de mi cuando escribo esto, más bien lo escribo inspirándome en personas que conozco, las cuáles muestran mínimas intenciones de cambiar la forma en la que están viviendo su vida. Realmente veo y percibo, que no tienen la capacidad de darse cuenta de sus errores, es como si tuvieran un velo entre ellos y la realidad, y este se interpusiera de tal manera, que les impide verse a sí mismos, conocerse, asumir sus errores, aceptarlos.

Y no es que solo no asuman sus errores, es que además culpan a terceros por sus sufrimientos, infelicidades y por su constante estado de apatía.

¿Cómo puede ser responsable una tercera persona porque tú no te sientas pleno en tu vida?
¿Cómo puede una persona influir y ejercer tanto poder sobre ti para que lo culpes por la forma en la que llevas tu vida?

Es imposible. Es inconsecuente, es triste verlo desde afuera.

El primer paso para cambiar una situación es hacer algo para que eso suceda. Si no haces nada, nunca llegará el cambio.

El primer paso para sentirte feliz, pleno y alegre es darte cuenta de que es lo que te gusta hacer, que te hace feliz y que es lo que te hace sentir bien, y dedicarte de lleno a eso.

El primer paso para dejar de sentir odio y rencor es aceptar tus errores, aceptar que también te equivocas y actúas mal, y dejar de ponerte en la situación de víctima.

Nadie es víctima si tiene el suficiente nivel de consciencia para seguir el cause natural de la vida, aceptando las cosas con facilidad y naturalidad.

Hay que aceptar que en muchas ocasiones hay sincronía, pero en otras simplemente discordancia.
Hay que aceptar que en miles de ocasiones hay éxitos y felicidad, pero en otras hay fracasos y caídas.
En muchas ocasiones hay prosperidad y abundancia, pero en otras hay desgracias y escases.
En ocasiones estará lleno de amigos y seres queridos, pero en otras estarás solo.

Todo lo que ocurre en nuestra vida no es más que transitar de una orilla del río a otra.
En una orilla está todo lo bueno y lo positivo, mientras que en otra está todo lo que no queremos y nos hace caer en estados de pesimismo. ¿Cuál es mejor? Ninguna. ¿Por qué? Porque en ambas podemos aprender.

Estando felices, con toda nuestra vida funcionando perfecto, llena de éxito y cosas buenas podremos valorar la felicidad, valorar los momentos gratos, valorar a las personas que nos acompañan y nos hacen felices.

Estando tristes, porque cometimos un error y estamos pagando las consecuencias, o porque algo malo nos ocurrió sin que tengamos consciencia de porqué nos pasó, podremos aprender de nuestros errores, de nuestras equivocaciones y de esa tristeza y dolor. Podremos sacar lecciones, experiencias y conclusiones que nos permitirán crecer.

Lo importante de todo esto, es entender, que debemos ser capaces de navegar entre una orilla y otra sin quedarnos pegados en un extremo, sin aferrarnos a un sentimiento, sin quedarnos anclados sin querer salir de ahí, ya que nuestra misión es seguir avanzando siempre de manera natural.

Debemos continuar el viaje, fluyendo, aprendiendo y siendo conscientes de que lo más importante es ir en busca de lo que nos haga sentir bien.






martes, 26 de abril de 2016

Friendship

My friendships

So beloved now

Burst in blossom,

My appreciation

Now looks through the glass

That’s the miracle of life.

Walking next to me

Or me reaching it,

I feel whole

And there is still

So much left to walk.

A precious omen

That gives me peace

When you are laughing

With me.

- María José Cruzat -



martes, 15 de diciembre de 2015

Ámate

Hay tantas cosas por hacer, tanto camino por recorrer, tantas cosas que disfrutar. Y resulta que la mayoría del tiempo nos encontramos absortos en este mundo que no para, sin darnos tiempo para salir de la rutina. Entre el trabajo, las obligaciones, horarios que cumplir, compromisos, costumbres y tradiciones… y mi pregunta es esta: ¿cuantas veces paramos a dar un respiro? ¿En qué momento nos detenemos a reflexionar un poco? ¿Cuánto tiempo dedicamos a estar a solas, con nosotros mismos, con la persona que siempre está a nuestro lado y muy pocas veces consideramos?

Es increíble pensar que durante toda nuestra vida estamos tanto junto a una persona, y que muchas veces esta persona es la más desconocida, ya que por lo general uno se dedica más a conocer al resto, a pasar la mayoría de nuestro tiempo tiempo con el resto, y muy poco tiempo lo dedicamos a estar con nosotros mismos.

Ponte a pensar, desde que naciste has estado cada día solo junto a ti. ¿Cuántas veces te has conectado en un 100% contigo? ¿Cuántas veces te has escuchado de manera consciente, has escuchado las señales de tú cuerpo, de tú corazón?

Que rico es sentir que lograste conectarte contigo, encontrar paz en tú compañìa, conocerte, entenderte y decidir cada paso que das conscientemente. La verdad es puedo puedo decir con total libertad que sólo al tenerme en cuenta todo el tiempo y al ser consciente de lo que pasa en mi interior, es cuando he logrado fluir y enfrentar la vida de una mejor manera.

De acuerdo a esto, y de acuerdo a mi experiencia, la mejor recomendación que podría dar es que destinen tiempo a conocerse, entenderse, perdonarse, ya que somos la única persona que siempre va a estar a nuestro lado, y nada más gratificante que aceptarse y amarse, con defectos y virtudes, con penas y alegrías…. Con todo lo que hay en nuestro interior!

¡ÁMATE A TI MISMO!

“La felicidad consiste simplemente en que el mundo interior esté en total armonía con el mundo exterior”

“La felicidad huye de quien la busca. Ella viene sólo del interior”

“La felicidad se alcanza cuando lo que uno piensa, lo que uno dice y lo que uno hace están en armonía”

Piensa menos, siente más.
Frunce el ceño menos, sonríe más.
Habla menos, escucha más.
Juzga menos, acepta más.
Mira menos, haz más.
Quéjate menos, aprecia más.
Teme menos, ama más… ÁMATE MÁS!